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El valor de la camiseta octubre 28, 2006

Posted by practicasurbanas in SOCIEDAD.
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Tendencias juveniles: Más allá de solamente vestir, comunicarse a través de la ropa.  

Yo soy lo que visto. Esta es una afirmación contundente y es la expresión más exacta para explicar el variadísimo modo de vestir de muchos jóvenes cruceños, en especial, aquellos que llevan consigo una camiseta con alguna leyenda sugerente, algún icono social, retratos estampados con valor histórico o simplemente el sello de una banda de rock.  

Para Andrés Medina, un estudiante universitario de 23 años que frecuentemente viste una camiseta oscura, en ocasiones es oportuno vestirse todo de negro: “El negro exige respeto, cuando estoy vestido de negro la gente reacciona conmigo de una manera distinta a cuando visto con otro color” explica Andrés. Y como él, muchos jóvenes buscan justificaciones precisas para su forma de vestir.  

Ya hace algún tiempo, lucir una camisetita de algún artista no alcanza para crear una identidad o simpatía con otros sujetos de tendencia parecida, la cosa va más allá; los accesorios, la actitud, la personalidad, el modo de vida e incluso la ideología política son imprescindibles para llevar con propiedad una estampa en el pecho sin morir en el intento. 

Como es muy bien sabido, Korda –el mítico fotógrafo cubano- logró una imagen reproducida perpetuamente: El Che Guevara, con la vista al horizonte. Es precisamente esta imagen la que tiene un significado sagrado para los revolucionarios antiimperialistas, pero en la camiseta de un joven rubio que lo presenta con la leyenda: “Muerto” significa contrariamente otra cosa.  

Así también, lo es la camiseta inevitablemente provocadora de un joven que se pasea por los pasillos de la UAGRM con el mensaje: “Soy fascista ¿y qué?”, en alusión directa a toda la polémica racial y política que vive el país en los últimos tiempos.  

En busca de una identidad  

Bajo este mismo cielo, donde el esfuerzo por ser global se contrapone al orgullo regional, muchos jóvenes intentan buscar una identidad que los pueda identificar. 

El investigador mexicano José Manuel Valenzuela Arce, explica que los procesos de identificación  y diferenciación entre el individuo y la colectividad. Se construye en la “dialéctica del lenguaje”, del trabajo y de la interacción, es decir mediante vestimenta, costumbres y reuniones de pares. Por ello que las identidades se van conformando en la relación entre lo individual y lo social. No por nada, el comité Pro Santa Cruz diseñó varias camisetas para cada protesta social que organizaba; las consignas siempre eran iguales: Autonomía Si o Si, Autonomía ahora o nunca, Arriba Cruceños hagamos historia o la tan celebrada frase de Rubén Costas; ¡Autonomía Carajo!.  

Así también, Mauro Cerbino, investigador social, declara que no se puede entender la manera de vestir de los jóvenes sin identificar su afición por la cultura audio visual, la música, la moda, marcas y consumos culturales. Esto podría explicar la forma de vestir de Ruy D Alencar; “Yo me identifico con la música y la manera de pensar de la banda, por eso traigo puesta una camiseta de ellos” comentó este joven con la camiseta de Pink Floy en el dorso.  

Rebeldía en liquidación  

Por otro lado, La inrrenuciable batalla de la rebeldía por no convertirse en una moda ha generado la más insospechadas respuestas en los jóvenes.Una polera blanca, ya gastada, sin marca reconocible es la portadora de un mensaje claro: “No tome Coca Cola”, hecha artesanalmente, el legendario logotipo de la gaseosa ha sido cuidadosamente reproducido en un intento de confección rudimentario. El portador, un joven de aspecto rebelde luce orgulloso el emblema del capitalismo e instruye al abandono del consumo.  

Ejemplos como este hay muchos, jóvenes que se dedican a la confección artesanal por aparecer con originalidad, la visita a las serigrafías para sellar una prenda con un mensaje personalizado o el rechazo a las tiendas de marcas por la adopción de una prenda callejera de dudosa calidad pero con un alto valor simbólico son algunas de las prácticas juveniles que está teniendo cada ves más adeptos.  

Se puede observar en las calles, la lánguida A anarquista se la encuentra en cualquier accesorio punk, como una obligatoriedad de aquella onda roquera que en este último tiempo a pasado a popularizarse entre los más jóvenes de Santa Cruz.  

Lo que también es interesante es la influencia de la música en todo esto. La banda de rock mexicana Maná, hace algunos años causó una polémica cuando su vocalista Fernando Olvera, salió al escenario en la presentación unplugged del grupo con la camiseta estampada de un Sub Comandante Marcos encapuchado, líder del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional de México, esto causó impresión en los jóvenes seguidores del grupo pero también atrajo la simpatía de quienes aun no se convencían de los rebeldes.  

Pero al final, solo se trata de eso, de ejercer el derecho a comunicarse y a ocupar el espacio físico que aun les queda sin ninguna intromisión publicitaria o propagandística: El propio cuerpo.

Comentarios»

1. ednahinton60625 - abril 8, 2016

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